JYBILOS 2000 Nieve y Arena - Octubre 2000
Joaquin,
Chato, Vicente y yo
Una
semana antes de la fecha de partida, me encontraba sin moto, mi vieja
XR no está para filigranas. Me entero de una que todo el mundo decia
que estaba bien y me la compro, sin probarla nos marchamos de viaje.
Como
éramos cuatro y en la furgona de Vicente no caben mas que tres, se
turnan ellos hasta llegar a Zaida (la mía estaba pinchada). LLegamos
al camping al atardecer. Nos encontramos a Alonso y otra gente de
Melilla que hacían lo mismo que nosotros, dejaron coches y remolques
y se calzaron las flamantes KTM. Nosotros no llegamos a tanto y
andamos sobre las viejas XR y Joaquin que anda con una TT.
Despues
de cenar en el camping, ha mejorado mucho la comida y además tienen
birra, tomamos aposento en la jaula de los ronquidos (éstos
llegarian a ser un problema para Vicente, y acabará durmiendo en la
furgona).
A
destacar, el susto del Largo en Ouezzan, que en un despiste perdió
el barbour con todo el dinero y documentación dentro. Lo habia
cogido un niño y suerte que una persona mayor se lo quitó cuando
corria.
Despues
de desayunar cambiamos los aceites a las motos en una gasolinera
abandonada (la misma donde se le cayó el tornillo del cárter al
Gerardo. Esta vez le tocó al Largo) y ajustando los bultos en las
motos partimos hacia Tounfite.
La
ruta estaba en buenas condiciones y no tardamos mucho en llegar a la
casa del Bala. Le regalamos tres pares de pantalones para los niños
que ya están crecidos y nos invitó a tomarnos un te y pan con
mantequilla, unos porritos después partimos para Agoudal.
La
pista reseca. LLegamos a Agoudal al atardecer y nuestro amigo Ibrahim
nos acogió como siempre y nos preparó un gran tayin. Ha eliminado
las cutres habitaciones y lo ha transformado en una gran sala
cubierta de alfombras y metarbas donde caimos rendidos
Después
del desayuno y tras reponer aceite que me dieron unos franceses
emprendimos la marcha por las duras pistas de piedra hasta el Todra.
Antes de la gran bajada han montado varios chiringuitos con Jaimas,
donde los guiris deben flipar con las panorámicas y el frio, aunque
a estas horas de la mañana no se ve un alma.
Voy mas rápido que
esta gente, me fumo un porrito antes de entrar en la garganta, con el
fin de obligarme a ir despacio y saborear las espléndidas vistas de
las paredes rocosas, donde como siempre hay gran cantidad de gentes
escalando y paseando.
Una
parada para tomar una coca en el hotel de Abdul y seguimos hasta
Tinerghir, desde donde despues de repostar seguimos marcha hasta
Ainif.
Una
vez aquí, Vicente no llegaba y fuimos a buscarlo, encontrándolo
pinchado a unos diez km., se nos hizo tarde y decidimos quedarnos a
dormir aquí, después de guardar las motos en el salón del
restaurante, algo bastante habitual por estos lares.
Ante
la aburrida idea de ir a Rissani por carretera, decidimos hacerlo por
pista, no lo habíamos hecho antes y fuimos descubriéndola, por
cierto es una pista agradable y sahariana. Fuimos a salir unos 30 km.
antes de Rissani y nos marchamos a comer al Kasba-Asma (tres km. al
norte del cruce)
Fue
una fiesta, nos pusimos morados de cerveza, nos bañamos en la
piscina y comimos como las personas. Nos marchamos a toda leche
porque no nos habian cobrado un montón de birras y no les dimos
tiempo a subsanar el error.
Y
por fin tomamos la pista del Dakar (por mas veces que la recorro,
siempre alucina), llegamos a la “V” al atardecer y tomamos
posesión bajo las palmeras donde el moro del chiringuito nos traia
teteras de te que sabia a gloria con los porritos. Despues de algunas
bromas acerca de los peligros de serpientes y escorpiones nos
quedamos dormidos sobre la arena con una gran luna llena sobre
nuestras cabezas.
¡Que
sensación mas agradable despertar sobre la arena! Y lo bueno que
sabe el primer té de la mañana. Nos ponemos en marcha y lo primero
que encuentras son los arenales en frio, que rapidamente te hacen
entrar en calor. Nos reagrupamos en Tafraut y cogemos por la ruta mas
al sur, donde los militares no nos dejan pasar, así que Vicente y yo
que marchábamos juntos tomamos un poco mas al norte, por una ruta
muy poco marcada, pistas de arena y llanuras rápidas (lástima de
GPS), en cambio Joaquin y el Chato cogen por la ruta de Zagora, nos
encontramos a unos 40 km. de Zagora, solo que nosotros hemos hecho
muchos mas kilometros, sin un solo pinchazo.
Esta
ruta esta muy poco marcada, haciendo gran parte de ella por terreno
virgen sin rodadas
No
hay problema porque transcurre por un solitario valle de arena entre
dos cadenas de montañas rocosas, dirección E-O.
Vicente,
al no tener la posibilidad de esperar a los otros, ha venido todo el
día a mi ritmo y ha acabado cansado, aunque supongo que contento.
Llegamos
a Zagora al atardecer, comida junto a la piscina y paseo por el
pueblo, con visita incluida al único y cutre bar.
Jueves,
12.10.00 – ZAGORA - NEKOP – MSEMRIR
Despues
de varios años sin hacer la ruta de Nekop, este año ha tocado, al
renunciar a la etapa de Iriki.
Remontamos
el valle del Dra hasta Nekop. Palmeras, asfalto y rocas hasta llegar
a la entrada de la pista, donde ya solo habia rocas, pista dura y
agreste, aunque ya hay una cierta infraestructura for guiris. Bajo
las agujas han construido un chiringuito con una jaima muy aparente.
Los atardeceres deben ser espectaculares.
Tras
atravesar escondidos valles entre paredes de roca y remontar el
mazizo del Sarhro, llegamos a Boumal con la intención de remontar
hasta Agoudal para dormir, pero nuestros problemas no tardarian en
dar comienzo.
Cuando
comenzamos la pista, (hasta Msemrir está asfaltado), la moto de
Joaquin que venia renqueando dijo que hasta aquí había llegado. No
podíamos hacer otra cosa que buscar una
Furgona
para llevarla hasta Zaida (encontramos una por 4000 Dh), pero
entonces apareció por allí Carrión con otra gente, entre ellos un
mecánico que venian de vuelta también y solucionaron el problema
que era eléctrico, pero ya era muy tarde para seguir y nos quedamos
a dormir.
Un
tio nos llevó a su casa, una especie de albergue, donde coincidimos
con unos catalanes que estaban preparando una expedición para
escalar por la zona. Después de un exquisito tayine que hubimos de
comer con los dedos y unos cargados petas, quedamos dormidos allí
mismo.
Hacia
un frio del carajo y cuando llegamos al Tizin-uano ya había nieve y
con algún que otro problema logramos salir a Agoudal, donde Ibraqhim
nos preparó un almuerzo a base de omelet y café, el frio se
mantenía y los km. de asfalto hasta el desvio de la pista de Midelt
hizo que penetrara hasta lo mas profundo, nada comparado con lo que
nos esperaba aún, porque unos nubarrones negros se divisaban al
N.O., justo nuestra ruta. Emprendimos la marcha y aquello fue el
infierno, nevaba cada vez mas, tres motos andaban pinchadas y paramos
en la M.F. para repararlas a cubierto y aunque el guarda nos dijo que
en adelante “ualo moski”, los problemas se agudizaron cuando la
nevisca hizo su aparición. Los copos-granizos (era una cosa
intermedia) se clavaban en el rostro haciendo aún mas insoportable
el frio (¡que limpias quedaron las cachas del motor!), la nieve se
iba acumulando sobre la pista y la visibilidad reduciéndose,
haciendo muy dificil proseguir, pero teníamos que salir de allí,
porque una vez que el temporal comienza, no se sabe su fin. Han sido
los 70 km más duros que jamás he hecho en moto, llegando incluso a
orinarme en las manos para soportarlo.
Cuando
llegamos a Tagudit, un hombre nos cedió su casa al ver como llegamos
y frente a la estufa de leña volvimos a la vida. Nos quedamos a
dormir en su casa y nos hicieron para cener un exquisito cous-cous.
Le dimos 400 dh y parece que fue justo.
Sábado
– 14.10.00. – TAGUDIT – CEUTA
Sin
mas contratiempos y comentando aún el viernes negro enfilamos la
ruta de retorno y como a la ida, yo no había hecho carretera, me
tocó chuparme los primeros 300 km. y la remontada hasta Azrou fue un
tormento muy frio, pero cuando el sol salió en toda su plenitud, su
caricia fue digna de reseña.
Celebrando la vuelta
Celebrando la vuelta
HASTA
EL AÑO QUE VIENE.















