lunes, 5 de enero de 2015

JYBILOS 2000 Nieve y Arena -  Octubre 2000

Joaquin, Chato, Vicente y yo

Sábado 7.10.00 - Ceuta - Zaida


Una semana antes de la fecha de partida, me encontraba sin moto, mi vieja XR no está para filigranas. Me entero de una que todo el mundo decia que estaba bien y me la compro, sin probarla nos marchamos de viaje.
Como éramos cuatro y en la furgona de Vicente no caben mas que tres, se turnan ellos hasta llegar a Zaida (la mía estaba pinchada). LLegamos al camping al atardecer. Nos encontramos a Alonso y otra gente de Melilla que hacían lo mismo que nosotros, dejaron coches y remolques y se calzaron las flamantes KTM. Nosotros no llegamos a tanto y andamos sobre las viejas XR y Joaquin que anda con una TT.
Despues de cenar en el camping, ha mejorado mucho la comida y además tienen birra, tomamos aposento en la jaula de los ronquidos (éstos llegarian a ser un problema para Vicente, y acabará durmiendo en la furgona).
A destacar, el susto del Largo en Ouezzan, que en un despiste perdió el barbour con todo el dinero y documentación dentro. Lo habia cogido un niño y suerte que una persona mayor se lo quitó cuando corria.


Domingo - 8.10.00 - Zaida - Agoudal


 

Despues de desayunar cambiamos los aceites a las motos en una gasolinera abandonada (la misma donde se le cayó el tornillo del cárter al Gerardo. Esta vez le tocó al Largo) y ajustando los bultos en las motos partimos hacia Tounfite.
La ruta estaba en buenas condiciones y no tardamos mucho en llegar a la casa del Bala. Le regalamos tres pares de pantalones para los niños que ya están crecidos y nos invitó a tomarnos un te y pan con mantequilla, unos porritos después partimos para Agoudal.
La pista reseca. LLegamos a Agoudal al atardecer y nuestro amigo Ibrahim nos acogió como siempre y nos preparó un gran tayin. Ha eliminado las cutres habitaciones y lo ha transformado en una gran sala cubierta de alfombras y metarbas donde caimos rendidos

Lunes – 9.10.00 – AGOUDAL – AINIF



Después del desayuno y tras reponer aceite que me dieron unos franceses emprendimos la marcha por las duras pistas de piedra hasta el Todra. Antes de la gran bajada han montado varios chiringuitos con Jaimas, donde los guiris deben flipar con las panorámicas y el frio, aunque a estas horas de la mañana no se ve un alma.
Voy mas rápido que esta gente, me fumo un porrito antes de entrar en la garganta, con el fin de obligarme a ir despacio y saborear las espléndidas vistas de las paredes rocosas, donde como siempre hay gran cantidad de gentes escalando y paseando.
Una parada para tomar una coca en el hotel de Abdul y seguimos hasta Tinerghir, desde donde despues de repostar seguimos marcha hasta Ainif.
Una vez aquí, Vicente no llegaba y fuimos a buscarlo, encontrándolo pinchado a unos diez km., se nos hizo tarde y decidimos quedarnos a dormir aquí, después de guardar las motos en el salón del restaurante, algo bastante habitual por estos lares.

Martes 10.10.00 – AINIF – PASO DE LA “V”




Ante la aburrida idea de ir a Rissani por carretera, decidimos hacerlo por pista, no lo habíamos hecho antes y fuimos descubriéndola, por cierto es una pista agradable y sahariana. Fuimos a salir unos 30 km. antes de Rissani y nos marchamos a comer al Kasba-Asma (tres km. al norte del cruce)
Fue una fiesta, nos pusimos morados de cerveza, nos bañamos en la piscina y comimos como las personas. Nos marchamos a toda leche porque no nos habian cobrado un montón de birras y no les dimos tiempo a subsanar el error.
Y por fin tomamos la pista del Dakar (por mas veces que la recorro, siempre alucina), llegamos a la “V” al atardecer y tomamos posesión bajo las palmeras donde el moro del chiringuito nos traia teteras de te que sabia a gloria con los porritos. Despues de algunas bromas acerca de los peligros de serpientes y escorpiones nos quedamos dormidos sobre la arena con una gran luna llena sobre nuestras cabezas.

Miercoles 11 – “V” – ZAGORA



¡Que sensación mas agradable despertar sobre la arena! Y lo bueno que sabe el primer té de la mañana. Nos ponemos en marcha y lo primero que encuentras son los arenales en frio, que rapidamente te hacen entrar en calor. Nos reagrupamos en Tafraut y cogemos por la ruta mas al sur, donde los militares no nos dejan pasar, así que Vicente y yo que marchábamos juntos tomamos un poco mas al norte, por una ruta muy poco marcada, pistas de arena y llanuras rápidas (lástima de GPS), en cambio Joaquin y el Chato cogen por la ruta de Zagora, nos encontramos a unos 40 km. de Zagora, solo que nosotros hemos hecho muchos mas kilometros, sin un solo pinchazo.
Esta ruta esta muy poco marcada, haciendo gran parte de ella por terreno virgen sin rodadas
No hay problema porque transcurre por un solitario valle de arena entre dos cadenas de montañas rocosas, dirección E-O.
Vicente, al no tener la posibilidad de esperar a los otros, ha venido todo el día a mi ritmo y ha acabado cansado, aunque supongo que contento.
Llegamos a Zagora al atardecer, comida junto a la piscina y paseo por el pueblo, con visita incluida al único y cutre bar.

Jueves, 12.10.00 – ZAGORA - NEKOP – MSEMRIR


Despues de varios años sin hacer la ruta de Nekop, este año ha tocado, al renunciar a la etapa de Iriki.
Remontamos el valle del Dra hasta Nekop. Palmeras, asfalto y rocas hasta llegar a la entrada de la pista, donde ya solo habia rocas, pista dura y agreste, aunque ya hay una cierta infraestructura for guiris. Bajo las agujas han construido un chiringuito con una jaima muy aparente. Los atardeceres deben ser espectaculares.
Tras atravesar escondidos valles entre paredes de roca y remontar el mazizo del Sarhro, llegamos a Boumal con la intención de remontar hasta Agoudal para dormir, pero nuestros problemas no tardarian en dar comienzo.
Cuando comenzamos la pista, (hasta Msemrir está asfaltado), la moto de Joaquin que venia renqueando dijo que hasta aquí había llegado. No podíamos hacer otra cosa que buscar una
Furgona para llevarla hasta Zaida (encontramos una por 4000 Dh), pero entonces apareció por allí Carrión con otra gente, entre ellos un mecánico que venian de vuelta también y solucionaron el problema que era eléctrico, pero ya era muy tarde para seguir y nos quedamos a dormir.
Un tio nos llevó a su casa, una especie de albergue, donde coincidimos con unos catalanes que estaban preparando una expedición para escalar por la zona. Después de un exquisito tayine que hubimos de comer con los dedos y unos cargados petas, quedamos dormidos allí mismo.

Viernes 13.10.00 - MSEMRIR – TAGUDIT






Hacia un frio del carajo y cuando llegamos al Tizin-uano ya había nieve y con algún que otro problema logramos salir a Agoudal, donde Ibraqhim nos preparó un almuerzo a base de omelet y café, el frio se mantenía y los km. de asfalto hasta el desvio de la pista de Midelt hizo que penetrara hasta lo mas profundo, nada comparado con lo que nos esperaba aún, porque unos nubarrones negros se divisaban al N.O., justo nuestra ruta. Emprendimos la marcha y aquello fue el infierno, nevaba cada vez mas, tres motos andaban pinchadas y paramos en la M.F. para repararlas a cubierto y aunque el guarda nos dijo que en adelante “ualo moski”, los problemas se agudizaron cuando la nevisca hizo su aparición. Los copos-granizos (era una cosa intermedia) se clavaban en el rostro haciendo aún mas insoportable el frio (¡que limpias quedaron las cachas del motor!), la nieve se iba acumulando sobre la pista y la visibilidad reduciéndose, haciendo muy dificil proseguir, pero teníamos que salir de allí, porque una vez que el temporal comienza, no se sabe su fin. Han sido los 70 km más duros que jamás he hecho en moto, llegando incluso a orinarme en las manos para soportarlo.
Cuando llegamos a Tagudit, un hombre nos cedió su casa al ver como llegamos y frente a la estufa de leña volvimos a la vida. Nos quedamos a dormir en su casa y nos hicieron para cener un exquisito cous-cous. Le dimos 400 dh y parece que fue justo.

Sábado – 14.10.00. – TAGUDIT – CEUTA

Sin mas contratiempos y comentando aún el viernes negro enfilamos la ruta de retorno y como a la ida, yo no había hecho carretera, me tocó chuparme los primeros 300 km. y la remontada hasta Azrou fue un tormento muy frio, pero cuando el sol salió en toda su plenitud, su caricia fue digna de reseña.

Celebrando la vuelta



HASTA EL AÑO QUE VIENE.