CAMINO DE SANTIAGO 2002 // 10.06-25.06
Cuando en 1999 hice el Camino, me quedó
las ganas de volver a hacerlo pero mas tranquilamente, y este año en
una decisión de última hora me propuse hacerlo a mi ritmo, sin
prisas.
El día 10 a las once de la mañana
alquilé un coche en Avis Algeciras, cargué la bici y hacia Madrid,
pasé la noche y de madrugada hacia Pamplona, devolví el coche, dejé
la bici en la consigna del autobús que no salia hasta las 18 horas y
me dediqué a pasear por la ciudad.
Pamplona, una ciudad cuidada, pero se
respira un aire denso, desconfianza hacia los
Desconocidos, Me he quedado largo rato
en la Plaza San Francisco leyendo El Pais sentado en un banco a la
sombra y me daba la sensación de que todo el mundo estaba pendiente
de mi. Al pasear por sus limpias calles, por todos lados colgadas de
las ventanas pancartas pidiendo el regreso de los presos, marcando la
diferencia con las víctimas.
Solo he visto por la ciudad dos
guardias municipales frente al ayuntamiento. No hay presencia
policial de uniforme, miedo razonable.
Me encuentro en un bar de la calle
Estafeta tomando unas birras y el camarero y los escasos
parroquianos, actuan como si no me vieran. Los bares son interiores
con puerta no traslucida y fachada de madera. No me resultan
acogedores. Suena una música “jatorra” de ritmos simples y
repetitivos de acordeón, por supuesto en eusquera. Decididamente no
me encuentro cómodo entre estas gentes, frias y distantes.
Las fachadas del casco viejo, de
piedra, muchas rehabilitadas, flores en los balcones, gente bien
vestida y pintadas, muchas pintadas, me llama la atención la única
en castellano muy repetida “estan en el barrio”, supongo que se
refieren a quienes no piensan como ellos, suena amenazante.
Me llama la atención la cantidad de
emigrantes que a primera hora de la tarde salen a pasear, muchos
sudamericanos, negros y gente de Europa del Este.
A las 18 salió el autobús
de la Montañesa que me dejó en la Colegiata de Roncesvalles,
me instalé, cena ligera,
un porrito a oscuras en el lavabo y a dormir.
DIA 1 - RONCESVALLES – PUENTE LA
REINA
Salgo temprano, aunque soy el último
(algo que se convertirá en la norma a lo largo del camino). Hasta la
entrada de Pamplona vengo por el camino, a través de bosques de
hayas, pinos y prados de un verde intenso. Me encuentro muy cansado y
al estar de obras la carretera en Pamplona, me confundo y cuando me
quiero dar cuenta estoy en la carretera de Madrid, pregunto para
llegar a Puente la Reina y me indican mal, total que aún hago 10 km
mas de toboganes y subidas hasta coger la ruta buena, menos mal que
los últimos 10 km son de bajada. Paro a visitar el monasterio de
Eunate, precioso a la rojiza luz atardecer.
Cuando llego al albergue ya no estaba
el hospedero, me instalo y marcho con Gorka a tomarnos unas birras,
volvimos tarde porque nos liamos a hablar de política y ya estaba
cerrado, menos mal que unos chavales que andaban por allí tenian una
llave. Caí rendido en la litera, las piernas me pesan una
barbaridad. He visto el partido de España. Han sido 20 km mas, pero
no he tenido que subir el puerto del Perdón.
DIA 2 - PUENTE LA REINA – LOS
ARCOS
Salgo de Puente la Reina por el camino,
pero las continuas barranqueras me llevan a la carretera y hace un
calor intenso, me refugio en el frescor de la iglesia de Villatuerta
y a media mañana llego a Estella, paseo por el pueblo y me tomo unas
birras en la plaza. Me encuentro muy cansado, no puedo subir ni una
rampa.
Al llegar a los Arcos, paso por un
albergue privado (6 €) y me quedo porque me dan una habitación
interior para mi solo, con el fin de dormir hasta tarde. Han sido
solo 40 km pero me ha parecido bastante mas.
DIA 3 - ARCOS – NAVARRETE
Salgo como siempre el último después
de desayunar y por temor a las barranqueras de Arcos a Viana lo hago
por carretera con continuas paradas para comer y beber, hace un calor
intenso y por mas que bebes no meas, lo sudas todo, llego a Navarrete
al medio dia y aunque pensaba seguir, al final me quedo porque estoy
muy cansado y dedico la tarde a pasear por el pueblo, de sombra en
sombra y de bar en bar, hasta que los ardores me empujan a la
farmacia para comprar almax. Es alucinante la cantidad de líquido
que he llegado a beber en el día de hoy, cuatro tanques de cerveza,
dos litros de agua, bebidas isotónicas y algún zumo.
La mayor parte de la gente que
encuentras por el camino son extranjeros, de todos los rincones del
globo que viven el camino intensamente, incluso los hostaleros son
extranjeros
muy amables por cierto.
DIA 4 NAVARRETE – BELORADO
Me lo estoy tomando con calma, por el
camino que comienza a ser todo lo mismo, grandes extensiones de
cereales y poca sombra, me quedo a comer en una casa rural que hay en
el pueblo del Royo y después me tumbo a la sombra sobre el césped
hasta las 5 de la tarde que continuo hasta Belorado. Aquí el
albergue es bastante cutre, esta de reformas el oficial, consta de
una nave en los bajos de un edificio con un montón de literas y una
sola ducha, suerte que a la hora que yo llego ya se han duchado
todos. Me he dado cuenta que atando la mochila de espalda sobre la
bolsa de equipaje, voy mas cómodo.
DIA 5 - BELORADO – HORNILLOS DEL
CAMINO
Me despiertan como cada día a las 5 de
la madrugada, un ruido que no me deja dormir, asi que comienzo a
pedalear muy pronto, el primer café lo tomo en la gasolinera de
máquina y el segundo, ya desayuno formal en Villafranca de Oca.
La subida desde Villafranca es
terrible, casi vertical y cuando llegas arriba donde la fuente estas
deshecho, pero contento porque el entorno de robles y pinos es
maravilloso y la senda llana. Entre bosques transcurren los
siguientes km, con una suave pendiente a favor que te hace sentir
libre sobre la bici (que pena que los campos no sean todos cuesta
abajo). A media mañana llegue a San Juan de Ortega, donde desayuné
y me fumé un porrito que me alegró un rato el camino.
Burgos lo atravieso sin pararme. A
recordar por lo duro, la bajada desde Atapuerca entre calizas que te
destrozan los brazos, además de un intenso calor >30º que solo
al atardecer decae, entonces resulta muy agradable tomar el fresco
ante la iglesia con los vecinos después de cenar suculentamente en
el bar. El albergue confortable frente a la iglesia.
DIA 6 - HORNILLOS – VILLALCAZAR DE
SIRGA
La etapa que me fumé la otra vez.
Salgo de hornillos tarde, 8h. El camino
rompepiernas, grandes roderas secas de tractores y ningún arbol, a
un lado y otro del camino, el verde del trigo que aún no ha
comenzado a amarillear.
Desayuno en Ontano, (40 hab) en casa de
Victorino, un ejemplar típico del camino que tiene controladas las
horas de paso de los peregrinos que han salido de los diferentes
refugios, si no se es muy escrupuloso, hasta te puedes tomar un café.
A primeras horas de la tarde paro en
Villalcazar (6 km antes de Carrión) y como hay sitio, me quedo a
dormir.
DIA 7 - VILLALCAZAR DE SIRGA –
VILLADANGOS DEL CAMINO
Etapa llana, aburrida y muy larga (120
km).
Salgo temprano por lo mismo que todos
los días, todo esta cerrado y logro encontrar abierta una gasolinera
en Carrión donde tomo el primer refrigerio, enfilo hasta Sahagún
donde llego a las once, almuerzo dos veces, doble ración de todo.
Llego a Mansilla de las mulas donde
como de primera en una peña frente a la iglesia, buena comida y buen
rioja, veo el partido de Corea-Italia.
Tras cruzar León sin parar, por una
autovía en ligera subida y continuos carriles que se incorporan o la
dejan, entre camiones que te pasan rozando, totalmente extresado y
fatigado llego a Villadangos del Paramo a las 20 h. Donde además no
me ducho porque no hay agua caliente. He cenado bien en un mesón
pintoresco decorado como una cueva (típico por aquí)y he dormido en
el suelo de lo que parece una antigua escuela
DIA 8 - VILLADANGOS - RABANAL DEL
CAMINO
Comienza lo duro, desde Astorga ya la
ruta comienza a ascender por entre preciosos pueblos maragatos
semiabandonados, casas de piedra y turistas en autobús, no he
logrado comerme un cocido maragato porque no he coincidido a la hora
de comer con el lugar adecuado. Al mediodia llego a Rabanal, a los
pies de la cruz de ferro y decido alquilar una habitación en una
casa rural (35 €), cara pero quiero descansar bien. Me parece
mentira, una habitación decente para mi solo, duermo una gran siesta
y paseo por el pequeño pueblo donde hay gran cantidad de peregrinos.
Se nota desde León que hay mas gente en el camino porque la mayoria
de los que van andando comienzan por aquí, por tanto los albergues a
partir de ahora estarán saturados.
DIA 9 - RABANAL - VEGA DE VALCARCE
Me levanto tarde 8 h. Y después de un
buen desayuno comienzo la ascensión a la Cruz de Ferro andando, hace
frio y una espesa niebla que me obliga a abrigarme a la bajada. Paré
a saludar a Tomás el hospedero de Manjarín que sigue a su bola con
la gran cruz templaria en el pecho y en el pendón, muy folclórico
para la gente que pasa.
enfilo la bajada con ganas después de
tanto empujar la bici, pasé por el Acebo muy pronto, lastima de
botillo, despues de desayunar paso por Molina donde descanso junto al
rio, llego a Cacabelos para comer en Prada a Tope, pero estaba
cerrado por la huelga general, así que me como un bocata y tiro para
Villafranca del Bierzo comenzando la subida de Pedrafita, llego a
Vega de Valcarcel a los pies del Cebreiro, donde me quedo a dormir en
la pensión Fernández (12 €), en una habitación con ventana al
rio, he llegado con las piernas muy cargadas y dedico el final de la
tarde a pasear por el pueblo y charlar con los mayores en la plaza.
Da gusto charlar con estas personas mayores, muy trabajadas en sus
años mozos cuando se trabajaban tierras y montes y disfrutando ahora
de una calidad de vida envidiable en estos estrechos valles de un
exhuberante verdor.
DIA 10 VEGA DE VALCARCEL –
TRIACASTELO
Salgo a las 8,30 pedaleando hasta
Herrerias y despues empujando la bici hasta O Cebreiro, la subida
terrible, llego arriba a las 12
La otra vez hice la subida por la
carretera hasta piedrafita. Es mucho mas duro por esta otra parte,
siguiendo el camino, las rampas son tremendas, aunque el paisaje es
espléndido, entre prados y árboles. El último km se hace
insoportable, pero la imaginación de la recompensa en forma de
cerveza fria te da alas.
Me quedo cuatro horas en O Cebreiro en
las que charlo con la gente y me pongo morado, despues de comer
comienzo el descenso por carretera y camino hasta llegar a
triacastelo a media tarde, me instalo en un albergue privado decente
con su música gregoriana y todo y dedico la tarde a descansar y
tomar unas cervezas leyendo el periodico.
DIA 11 - TRIACASTELO – SARRIÁ
(BARBAELO)
Como hay partido de España a las 8,30
me quedo a verlo y a las 11 comienzo a andar tranquilo, hoy no haré
muchos km., el Cebreiro me pasa factura, así que llego a Samos a
las 12, no visito el monasterio porque no coincide con las horas de
visita y despues de sellar la credencial y almorzar sigo camino hasta
que me encuentro junto al rio a una gente que están de farra y me
invitan a truchas y vino, acepto gustoso y a las siete de la tarde
sigo camino con un pedete nada lúcido. Llego a Sarriá y están de
fiestas, ni me acerco por el albergue y cotinuo por las primeras
corredoiras, una senda de castaños viejísimos con una confortable
sombra hasta llegar a Barbadelo donde me alojo en una casa rural
durmiendo en la terraza con Antonio el bombero que me lo encuentro.
El hostalero se parece a Juan Echanove y su mujer atienden a la gente
con agrado, despues de cenar, un porrito en la terraza y al saco a
dormir.
DIA 12 - BARBADELO – PALAS DE REI
Cuando nos levantamos, somos los
últimos y despues de desayunar partimos cada uno a nuestro ritmo
quedando para esa noche en Melide para comer pulpo. El camino
transcurre por los paisajes mas maravillosos de todo el recorrido,
estrechas corredoiras húmedas y verdes, inmensos robles y brillantes
prados, paso por imnumerables aldeas donde los vecinos siguen con sus
tareas sin reparar mucho en ti. La bajada a Portomarin ya me pilla
cansado, la posterior subida me deshace y cuando llego a Palas de Rei
estoy muerto, la primera habitación que me ofrecen es mia y despues
de un reparador baño bajo para la fiesta. Es víspera de San Juan y
están de celebraciones, al entrar en el pueblo he visto un escenario
en un prado, concierto de grupos gaiteiros de la comarca que unos
mejor que otros expanden su música al aire libre sobre un prado
repleto de gente. Han comenzado a encender unas inmensas barbacoas,
asan sardinas, hacen chocolate en medio de la algarabía de los niños
y el frio de los mayores, todo el mundo se ha abrigado porque hace un
frio del carajo, pero yo no tengo ropa de abrigo y me retiro pronto.
Ceno en un bar el popular y sabroso pulpo con riveiro y me marcho a
dormir. No he podido llegar a Melide, pero al menos he comido pulpo.
Tengo una tendinitis en el pie derecho que me molesta bastante para
caminar y a última horade la tarde tambien comenzó a dolerme el
otro pie.
DIA 13 - PALAS DE REI - SANTIAGO
Ultimo día, ando muy mal de los pies,
así que prácticamente no me bajo de la bici nada mas que para
almorzar y comer, siempre por carretera. Llego al Monte do Gozo a las
seis, me encuentro con Antonio y nos bajamos a Santiago en autobús.
Despues de visitar unas pocas tascas y pasear por la ciudad llena de
gentes nos volvimos a media noche a dormir cocidos y satisfechos.
A la mañana siguiente, paso por la
oficina del peregrino para la certificación y a buscar el billete de
avión con el descuento correspondiente.
El avión sale tarde, me compro una
camiseta en el aeropuerto porque parezco un vagabundo,
Trasbordo en Madrid y llegada a Málaga
a las 8 de la tarde, autobús hasta Algeciras donde hice noche al no
haber ya barco y a la mañana siguiente a casa.
